En gran parte del mundo, al menos en Sudamérica –y especialmente en la Argentina–, tener un iPhone es sinónimo de buena posición económica. De hecho, disponer de cualquier producto de Apple es reflejo de un poder adquisitivo mayor que la media.

 

La razón es, más allá del diseño y de la imagen de marca, económica-financiera: un iPhone en la Argentina cuesta, al menos, un 50% más que otro teléfono celular de similares prestaciones.

 

Sin embargo, no en todos lados sucede igual. En China, los usuarios de Apple son generalmente menos educados, saben poco de hardware y tienen muy pocos activos valiosos, en comparación con los usuarios de otras marcas de teléfonos móviles como Huawei o Xiaomi.

 

Lo dice una investigación de MobData publicada por South China Morning Post.

La consultora, con sede en Shanghai, también descubrió que la mayoría de los usuarios de iPhone son mujeres solteras de entre 18 y 34 años, que se graduaron con sólo un certificado de escuela secundaria y ganan un salario mensual de menos de 3.000 yuanes (US$ 430).

 

Se los percibe como parte de un grupo conocido como “pobres invisibles”, aquellos que no se ven tan pobres como sus circunstancias financieras.

Por el contrario, los usuarios de teléfonos de Huawei son generalmente hombres casados ​​de entre 25 y 34 años, tienen alguna licenciatura y sus ingresos mensuales van de 5.000 y 20.000 yuanes.

 

La investigación también encontró que una gran proporción de usuarios de Huawei poseen departamentos y automóviles propios, mientras que los de Apple, no.

MobData no reveló el número de encuestados que participaron en la investigación.

 

Fuente\  merca20.com