En ocasión del Día Internacional de la Mujer, Mattel lanzó una línea de muñecas llamada “Mujeres que inspiran”, entre las que homenajeaban a la artista mexicana Frida Kahlo. La receptividad en México de esta muñeca fue enorme, pero como todo en la “vida” de la artista, la polémica no se hizo esperar, esta vez por el derecho a usar su imagen.

 

La muñeca que se agotó a pocas horas de salir a la venta, pronto se convertirá en una costosa pieza de colección ya que gracias a un fallo emitido por un juez mexicano, no podrá seguir siendo comercializada a petición de la sobrina heredera de la pintora.

 

Paul Jordan, Sheryl Fetrick

 

Mattel que si, Mara que no
La empresa americana juguetera afirma haber obtenido los derechos de reproducir la imagen de la artista a partir de un acuerdo con la firma Frida Kahlo Corporation (FKC). Sin embargo, la sobrina nieta de la artista Mara Romeo, afirma que esta corporación creada en 2005, perdió todos los derechos sobre la imagen y todo lo relacionado con Frida en 2010, los cuales, según Romeo, ahora le pertenecen.

 

La heredera de Kahlo no está satisfecha con la imagen de la muñeca. Para ella, la representación no es lo suficientemente mexicana y fuerte para ser digna de la pintora, de manera que gracias a su intervención legal, la pieza ya no podrá ser distribuida en México.
Para Mattel, según señala en su sitio web, “La muñeca Frida Kahlo de Barbie Inspiring Women celebra los logros pioneros, el heroísmo y las duraderas contribuciones que Frida hizo al mundo del arte y las mujeres. Su extraordinaria vida y su arte continúan influenciando e inspirando a otras personas a seguir sus sueños y pintar sus propias realidades”.

 

La culpa es de la ceja
Los argumentos de la familia de Kahlo para rechazar la muñeca, parten de su estilismo. La Barbie tiene una figura estilizada y a pesar de estar vestida a la usanza de la pintora, su familia no está satisfecha porque no tiene la “uniceja” que caracterizaba a Frida lo suficientemente poblada, además de no presentar los pelos del bozo y los característicos anillos que la pintora usaba.

 

Al parecer, querer hacer ver a Frida más bonita, atenta a los principios izquierdistas de feminismo por los que la esposa de Diego Rivera fue conocida.

 

La izquierda vende pero no paga
La comercialización de la imagen de Frida siempre ha sido un tema polémico. Los seguidores a ultranza de la vida de la pintora opinan que comercializar la imagen de la amiga de Trostky va en contra de sus preceptos izquierdistas, pero seguramente no recuerdan el valor que tienen sus pinturas.

Los Ángeles Times reseña que el autor David Martin del Campo opinó el año pasado al presentar su nuevo libro sobre la pintora, que “Frida era militante del partido comunista, por lo que nunca hubiera querido ser un elemento de comercialización en bolsas, camisetas o calcetines”.

 

La memoria selectiva
La figura de Frida Kahlo como elemento motivador para niñas es cuestionable. Por un lado, ciertamente se impuso a la terrible enfermedad de la polio que aunque la postró en una cama, no le impidió desarrollarse como una gran artista plástico que forma parte del acervo cultural latinoamericano, pero por otro, sus excesos, escándalos maritales y su vida promiscua expuesta en las múltiples películas y libros sobre su vida seguramente serán motivo de interesantes conversaciones entre los padres e hijas que quieran tomarla como una referencia cultural.

 

No hace menos polémica e interesante la historia, el trasfondo ideológico y la explotación de su imagen como marca muy al estilo del Che Guevara.

 

Fuente\   producto.com.ve