Máquinas Mortales,

Todo lo que debes saber

de esta tetralogía

 

El director Peter Jackson ya nos ha advertido que va a hacer con Máquinas Mortales exactamente lo que hizo con la saga de El señor de los anillos.

 

Va a dedicar una película a cada una de las novelas, sin mezclar y sin dividir la historia. Y Máquinas Mortales es una tetralogía, con su precuela. Así que tendremos, como mínimo, cuatro películas, siempre, claro, que la primera funcione en taquilla. Y si las cuatro funcionan, tendremos también precuela (y, ojo, que la precuela se divide en tres historias independientes que a alguien como Peter Jackson lo mismo le dan para tres películas más), y si no, tiempo al tiempo. Jackson asegura que Máquinas Mortales empieza donde arranca el primer libro y termina donde acaba el primer libro. Ni más, ni menos. Si ya has leído los libros sabes qué esperar, pero si no los has leído, y como no hayas visto el trailer, estás perdido, muy perdido.

 

 

Cómo todavía queda tiempo hasta el estreno, el 14 de diciembre, vamos a ver si merece la pena sumergirse en este nuevo universo. Porque en el departamento Dale a Tu Cuerpo Otra Saga Macarena de Esquire.es nos hemos levantado hoy con ganas de responder a la pregunta: ¿Debes invertir tu tiempo, tu dinero y tus neuronas en una tetralogía (más una precuela) destinada a ese simpático colectivo lector que se ha dado en llamar jóvenes adultos? Son los mismos jóvenes adultos que han consumido la saga de Harry Potter, que han devorado los Juegos del Hambre… Vamos a investigar en la trama de los cuatro, digo cinco, libros a ver qué encontramos. Hay unos cuantos spoilers en cuanto pasamos a hablar del segundo, tercer y cuarto libro, así que tú mismo/a.

 

 

Para empezar, si vas con prisa, ya te decimos que hay un poco de chico (el joven aprendiz de historiador Tom Natsworthy) conoce chica (la asesina Hester Shaw), a chica le gusta a chico, a chico le gusta a chica (qué difícil y bonito es esto de quererse), pero, mira hombre por dónde, con la que tenemos encima que difícil lo vamos a tener, porque tenemos que ser héroes antes que amantes, un contenido indispensable para el grupo de edad para el que estaba originalmente escrito. Y tiene las dosis necesarias de autodescubrimiento y de vaya-pero-si-es-momento-de-ser-un-héroe. Pero, dicho esto, los libros, en realidad, tratan sobre la política detrás de la guerra, del poder y la codicia que destruye y desplaza a las familias. Lo primero puede enganchar a los jóvenes adultos, pero la segunda parte es la que nos convence al resto y la que ha convencido a Peter Jackson.

 

El de Máquinas Mortales, además, es una especie de reino de Mad Max vagamente organizado, pero en lugar de interceptores V8, se trata de una gigantesca bestia pesada que se alimenta de otras gigantescas bestias pesadas.

 

Hay muchos personajes y subparcelas interesantes que ayudan a completar la trama. El asesino conocido como Alcaudón, por ejemplo, proporciona un giro interesante al clásico “chico malo” enviado para cazar a los buenos.

 

Realmente se disfruta el concepto de darwinismo municipal, donde las ciudades de tracción solo sirven para atrapar y consumir unas a otras.

Todo se relaciona muy bien, aunque de manera algo predecible al final. Entendemos que el autor Philip Reeve originalmente tuvo la intención de que su historia fuera para más lectores adultos y que se eliminó gran parte de la trama política. Solo podemos imaginar lo que podría haber sido: ¿una especie de saga épica al estilo Dune?

 

¿Nuestro veredicto? Máquinas Mortales es una buena lectura para cualquier lector adolescente e incluso para esos tipos más maduros que creceron leyendo cómics de La Patrulla X y el Escuadrón Suicida y veían una y otra vez las pelis de Star Wars (y no se han convertido en haters en la edad adulta salvo para sentirse aliviados de que George Lucas no le hincara el diente a ese trilogía que tenía en la cabeza plagada de midiclorianos), también hay mucho que agradar.

 

Fuente> esquire.com