Desde siempre, las mujeres han sido las responsables del cuidado del hogar y la familia, lo que les ha llevado a erigirse como la figura más importante a la hora de tomar las decisiones de compra, tanto dentro como fuera del ámbito doméstico. El desarrollo de las nuevas tecnologías ha evidenciado estas características, especialmente en el caso de los Social Media, dotando a la mujer de un nuevo empoderamiento mediático. Gracias a las redes sociales, las mujeres tienen voz y voto 2.0.

 

Han sabido aprovechar sus cualidades innatas para la comunicación y esa preocupación por su entorno para posicionarse como grandes influencers en el ámbito online. Un perfil que se evidencia especialmente en el caso de las madres. Veamos algunas de sus principales características:

 

Ganan en calidad y cantidad a los hombres en las redes sociales. Pew Research informaba recientemente que las mujeres, además de ser más activas en las redes sociales, también son mayoría (75% frente al 63%). El Digital Women Influencers muestra que el 86% tiene su perfil registrado en más de 2 redes sociales, una tarea a la que dedican 12 horas semanales. El trabajo publicado por MyLife y Harris Interactive, recoge que 1 de cada 4 mujeres revisa sus perfiles sociales antes incluso que su correo electrónico; se trata de una actividad diaria que intentan realizar al despertar.

 

 

 

Poseen mayores habilidades sociales. Para las féminas, el mundo 2.0 no es solo para conseguir ofertas y cupones, el 75% destacó su actividad social 2.0. De hecho, es un medio efectivo para conocer gente y establecer contactos que puedan derivar en amistad; al 19% de los que estas mujeres denominan sus “mejores amigos” solo los conocen por medio de Twitter o Facebook.

 

Utilizan internet como gran fuente de información. A la hora de buscar información sobre productos, el 71% de las mujeres se dirige a su ordenador; mientras que solo un 18% elige un dispositivo móvil (bien sea smartphone o tablet), según muestra el “Women´s Buying Behaviour Index”, de SheSpeaks y Lippe Taylor. La búsqueda de información online influye en el 90% de los casos sobre el embudo de compra.

 

 

El móvil es una de sus principales herramientas, no solo para buscar información, sino para comprar. BabyBump indica que el 70% de las madres utiliza los dispositivos móviles para hacer la compra de su familia. También son las principales usuarias de las tabletas. El 35% de las madres en Estados Unidos tiene una, frente al 25% de los hombres (Pew Research).

 

 

 

El showrooming también está muy presente en su comportamiento de compra, especialmente en las mujeres de la generación Y, donde el 56% confiesa que a veces utiliza su smartphone en la tienda para comparar precios antes de comprar (Ipsos).

 

A la hora de comprar, no todo es cuestión de dinero. El 74% de las mujeres prefieren gastar su dinero experiencias, más que en productos. Para ellas es importante ese valor añadido a lo que compran, así como que la empresa les ofrezca todas las facilidades.

 

Comparten, comentan y recomiendan. El 59% de las mamás reconoce haber comprado el producto que otra mamá había recomendado en la web. Un 44% se mostró influenciada por la compra de otra amiga, o por esa marca que ella seguía en redes sociales. El informe de Ipsos recoge que más de la mitad de las mujeres considera incluso como una responsabilidad el hecho de ayudar a sus amigos o familia a tomar la mejor decisión.

 

 

 

El vídeo es uno de sus contenidos preferidos. En el estudio Total Beauty Media Group, se destaca que el 87% de las mujeres visiona contenido audiovisual online. Nielsen Neurofocus indica que las mujeres son capaces de recordar más, y de un modo distinto a los hombres; además, se muestran especialmente receptivas a los mensajes positivos.

 

Pinterest destaca por contar entre sus principales usuarias a una gran parte de las mamás con hijos. Además, también es aquí donde se encuentran las usuarias con mayores ingresos. El 61% de las féminas reconoce haberlo usado en los últimos 6 meses, lo que implica el doble que el resto de la población.

 

Definitivamente, el siglo XXI supone una nueva etapa para la mujer, quien dispone de nuevas herramientas que le permiten ganar en eficiencia y profesionalidad, desarrollando las cualidades intrínsecas del género femenino.

 

 

Fuente\  puromarketing.com