KIRKENES SNOW HOTEL – SOR-VARANGER, NORUEGA

El hotel más septentrional de todos es el hotel Kirkenes Snowhotel de Noruega, cerca de la frontera con Rusia. Cada año invitan a los mejores escultores de hielo del famoso festival de hielo de Harbin, en China, para construir esta fortaleza helada.

 

Puedes coger un trineo taxi tirado por huskies en el aeropuerto que te llevará directamente al hotel, donde podrás registrarte en una blanca suite decorada con elementos típicos de la cultura y de la naturaleza del Ártico. Después puedes ir a pescar cangrejos gigantes, típicos de esta zona, o cenar en uno de los magníficos restaurantes del hotel. Aquí solo usan productos locales.

 

 

La tradicional Sami Lavvu (una estructura tipo tienda india) alberga el restaurante Gabba, y en el patio podrás ver a los renos que te darán la bienvenida. Mientras que el restaurante Høyloftet tiene las vistas más impresionantes de los fiordos.

 

Después de cenar súbete al Aurora Express para ir a buscar las luces de la aurora boreal con un guía experto o acude a la cafetería para un último té o café de medianoche.

¿Acogedor, verdad?

 

 

SNOW VILLAGE – KITTILÄ, FINLANDIA

A unos 200 kilómetros al norte del círculo polar ártico, en el corazón de la Laponia finlandesa, el hotel Snow Village de Kittillä reúne unos 210 millones de kilos de nieve para construir su obra maestra de hielo de 20 000 metros cuadrados.

 

El resultado final es una impresionante red de túneles de nieve iluminados de muchos colores que te llevan hasta un restaurante de hielo, un bar de hielo con su propia discoteca iglú y a más de 30 habitaciones decoradas de arriba a abajo con esculturas de hielo, a cada cual más elaborada.

 

 

Los motivos van desde bosques nevados hasta simpáticos duendes y agujas de hielo que parecen sacadas del planeta Krypton. Aunque la decoración cambia de un año para otro, hay algo que siempre sigue igual: todo está hecho a base de nieve y hielo. Sí, incluso las camas.

 

La temperatura, que oscila entre los -2 y los -5 °C, quizás no sea la ideal para echarse una cabezadita, pero no te preocupes, dormirás de maravilla y calentito con los sacos térmicos que te darán. Además, cuando te despiertes te estará esperando un té caliente de frutas del bosque. En realidad te sorprenderá lo acogedora que puede resultar esta experiencia.

 

De todas formas si al final dormir en el hielo se te hace un mundo, no te preocupes, podrás disfrutar de una sauna subterránea que está abierta por la noche y también tienen una habitación con calefacción, por si te echas para atrás.

 

¿Listo para pasar la noche?

 

 

 

ICE HOTEL – JUKKASJARVI, SUECIA

 

Aquí fue donde nació el Ice Bar original y desde hace 26 años dejan al mundo con la boca abierta con sus creaciones de hielo. El famoso ICEHOTEL de Jukkasjarvi reúne a artistas de todo el mundo para transformar las 10 000 toneladas de agua congelada, que provienen del río local Torne, en junglas tropicales, laberintos, arcadas góticas e incluso en el interior de un pimiento gigante.

 

 

Cada habitación tiene un diseño diferente y cada año las técnicas que se aplican a las esculturas de hielo son cada vez más complejas. Por eso la curiosidad por verlo aumenta de una temporada a otra y más de 50 000 personas de 80 países acuden a ver esta obra de arte efímera, antes de ir al Ice Bar para probar esos cócteles únicos, inspirados en las creaciones de hielo de cada año.

 

Si te hospedas una noche, te enseñarán el hotel y además podrás hacer otras cosas como probar qué tal se te da esculpir el hielo, dar una clase de supervivencia en la naturaleza en pleno invierno o apuntarte a una cena de tres platos a la luz de la las estrellas del firmamento polar.

 

¿Estás listo para viajar?

 

 

 

SORRISNIVA IGLOO HOTEL – ALTA, NORUEGA

 

Si quieres una experiencia más privada, el hotel iglú Sorrisniva Igloo Hotel de Alta es lo que buscas.

 

Los antepasados de la familia, que aún a día de hoy dirige el hotel, se instalaron en Sorrisniva en 1885. En los años 70 organizaron un negocio de viajes en barco y finalmente, años después, organizaron los primeros safaris por el interior de Noruega e inauguraron el hotel iglú en la ribera del río Alta en 2001.

 

 

Si te da miedo el frío, que sepas que la sauna está abierta cada mañana a las 7. Así conseguirás despertarte contento y estarás calentito antes de tomarte el desayuno. El hotel afirma con orgullo que es capaz de proporcionar y vestir con ropa de abrigo hasta 450 personas.

 

Pasa el día con la excursión en motonieve y piérdete en el paisaje blanco de la meseta de Finnmark o apúntate a otra excursión en trineo tirado por renos para ir a buscar la aurora boreal. El acogedor restaurante Laksestuna, decorado con pizarra del terreno, piedras del río y madera, hace cocina de temporada con platos riquísimos y con los ingredientes más frescos.

 

¡Yo me apunto!

 

 

Fuente\  momondo.es