Hijos de la Sal cuenta la historia de Evaristo, quien en agonía de muerte, pide a sus hijos que, contraviniendo las costumbres del pueblo, incineren su cadáver y que sus cenizas vayan al mar.

Dispuestos a cumplir la última voluntad del anciano, como en un rito de iniciación, los jóvenes sin saberlo trasgreden las tradiciones del pueblo, con lo que invocan su condena a un destino en el que solo se tienen el uno al otro.