Esperamos a comprobar cuáles son las consecuencias para la compañía de Mark Zuckerberg, hay unos vecinos suyos que deben estar mitad entretenidos, mitad aterrados. En efecto, si hay alguien que puede rivalizar con Facebook en volumen de información sobre sus usuarios, esa es Google. De hecho, según cómo utilices Internet y el sistema operativo de tu móvil, es probable que en Mountain View sepan mucho más de ti que en Palo Alto. Y, en cualquier caso, muchísimo más que en tu propia casa.

 

¿Quieres entrar en pánico?”. Con esta frase, el consultor de seguridad en la red Dylan Curran comenzaba hace unos días un hilo en Twitter en el que desgranaba todo lo que había descubierto que Google almacenaba sobre su actividad, tanto digital como física. Utilizando herramientas como Google Takeout, una opción que permite descargarte un archivo zip con toda tu actividad registrada, Dylan acabó con más de 5 gigas de datos y un mapa inquietantemente preciso de los últimos años de su vida. Pese a que Google no ha sufrido, de momento, un escándalo similar al de Cambridge Analytica, él se preguntaba si es realmente necesario (no digamos ya bueno) que una compañía nos conozca tan de cerca y almacene información que la mayoría de sus usuarios no sabe que queda registrada. Porque, pasemos lista, esto es lo que Google sabe de ti, de mí, y de todos los demás.

 

Tus datos personales
Empecemos por lo básico. A nadie le sorprenderá que Google, o cualquier otro servicio gratuito, sepa cómo te llamas, dónde vives, qué edad tienes y tu correo electrónico, menos aún cuando se calcula que hay más de 1.200.000 cuentas de gmail operativas en todo el planeta. La cosa se complica cuando se añade tu número de teléfono, esa medida de seguridad que la compañía sugiere a todos sus usuarios, o cuando utilizas Google Play en tu smartphone para bajarte el Minecraft o el Tinder, según tu edad y/o preferencias. Aquí las posibilidades se disparan porque gran parte de lo que haces, dices, consumes y buscas va de tus manos a las suyas. Sí, aunque no te des cuenta.

 

Dónde has estado en cada momento
¿Tienes activada la localización automática en tu móvil? Si es así, Google sabe y almacena completamente todos los lugares en los que has estado en los últimos años. Para comprobar el nivel de detalle, puedes entrar en tu timeline, herramienta en la que se muestra tu localización día a día, mes a mes y año a año. También a qué hora te fuiste de un sitio y cuánto tiempo tardaste en llegar al siguiente destino. Es probable que haya lugares que tú ni siquiera recuerdes, pero Google lo tiene todo bien guardadito.

 

 

MIRAGE SOLO, UNA VISTA AL VR DEL FUTURO

 

Lo que ves en Internet (también en tu móvil)
Lógico, pensarás: si uso Google (como más del 60% de los usuarios de navegadores), está claro que saben qué páginas visito. Pero también puede almacenar el historial de tu smartphone y, aunque lo elimines a través de él, Google seguirá almacenando en su servidor las webs que has visitado con tu móvil, como puedes comprobar si entras en My Activity. Y, si eres de los que utiliza la navegación de incógnito (tranquilo, aquí no juzgamos a nadie), tenemos una mala noticia: no es tan silenciosa como suponías. Que no aparezca en tu navegador no significa que no quede registrada en algún lugar. El navegador aquí no peca de traidor: al abrir la ventana privada nos informa de que no quedará rastro en nuestro historial, pero sí en las webs que visitemos y nuestro proveedor de Internet. La gran duda es: ¿el propio Google almacena en algún lugar ese historial?

 

Lo que te gusta (es decir, lo que compras)
No hace falta decir que Google es un negocio, y que su gran vía de ingresos es la publicidad. Todos hemos visto como, poco después de buscar unos pantalones en la red, nos aparecía un banner que, casualidad, nos anunciaba ese mismo modelos de vaqueros. Esto es algo con lo que todos, a excepción de los más conspiránoicos, hemos aprendido a vivir. Lo que puede que no sepas es que Google crea un perfil para cada uno de sus usuarios con sus aficiones y gustos para vender de manera más precisa sus espacios publicitarios.

 

Como señala el Wall Street Journal, en 2016 la compañía cambió sus términos de servicio para cruzar la información de nuestras búsquedas con la que le suministramos en nuestros perfiles. Es decir, que utilizan nuestro historial, nuestra edad, sexo o las apps que nos hemos descargado para crear un perfil exacto de lo que podemos querer comprar. En la herramienta Adsettings puedes comprobar en qué categoría te ha encuadrado Google, y quizás recuerdes aquella vez que compraste unas botas de montaña en 2012, justo antes de empezar a ver banners de esa gran superficie de material deportivo.

 

Lo que te gusta (es decir, lo que compras)
No hace falta decir que Google es un negocio, y que su gran vía de ingresos es la publicidad. Todos hemos visto como, poco después de buscar unos pantalones en la red, nos aparecía un banner que, casualidad, nos anunciaba ese mismo modelos de vaqueros. Esto es algo con lo que todos, a excepción de los más conspiránoicos, hemos aprendido a vivir. Lo que puede que no sepas es que Google crea un perfil para cada uno de sus usuarios con sus aficiones y gustos para vender de manera más precisa sus espacios publicitarios.

 

Como señala el Wall Street Journal, en 2016 la compañía cambió sus términos de servicio para cruzar la información de nuestras búsquedas con la que le suministramos en nuestros perfiles. Es decir, que utilizan nuestro historial, nuestra edad, sexo o las apps que nos hemos descargado para crear un perfil exacto de lo que podemos querer comprar. En la herramienta Adsettings puedes comprobar en qué categoría te ha encuadrado Google, y quizás recuerdes aquella vez que compraste unas botas de montaña en 2012, justo antes de empezar a ver banners de esa gran superficie de material deportivo.

 

Las apps que utilizas
Volvemos al móvil. Si utilizas Android, Google tiene bien clarito qué apps te descargas, cuándo las usas y dónde. Como se explica en Wall Street Journal, muchas de esas apps de Android permiten recolectar rich data de sus usuarios sin que se explique con exactitud para qué se puede utilizar esa información. También, por supuesto, las extensiones que utilizas en tu navegador. Y, si saben que utilizas esa app de comida a domicilio día sí, día también, sabrán sacarle provecho a tus (poco saludables) hábitos alimenticios.

 

 

Los vídeos que has visto

Ventajas de comprar otra compañía: que su información también te pertenezca a ti. Y por “su información” nos referimos, claro, a la tuya. Google sabe qué viste en YouTube, cuándo, si lo hiciste en un portátil o un smartphone y si aguantaste solo 45 segundos viendo un clip de perros vestidos con jerseys navideños. Pero, lejos de la vergüenza que pueda darte reconocer que has visto el clip de “Despacito” varias veces, también puede saber si sigues a ese youtuber de una ideología determinada o si estás suscrito al canal de un partido u otro. Y ya sabemos cómo se utilizó información similar en el caso de Cambridge Analytica…

Fuente\ revistagq.com