Si hay algo que ha hecho famoso a la gama Mac Pro es su potencia de hardware. Pero Apple quiere dar un volantazo a esta percepción y quiere que sea una máquina que funcione bien y que haga que sus usuarios de verdad sientan que están utilizando el mejor ordenador para sus trabajos.

 

Ayer, un grupo de periodistas de medios de los Estados Unidos pudo entrar en el Campus de Apple en Cupertino –un rarísimo movimiento, ya que la empresa es famosa por su secretismo- para mostrar cómo está diseñando la siguiente generación de Mac Pro.

 

Saldrá en 2019

La primera gran noticia de este encuentro fue la confirmación de que el lanzamiento del aparato se produciría el año que viene, en 2019. De esta forma se apagan los rumores que situaban su salida al mercado a finales de este año.

 

El hardware no será lo más importante

Los Mac Pro siempre han salido al mercado con los procesadores más potentes, la mayor cantidad de memoria RAM y la posibilidad de montar varias tarjetas gráficas de ultimísima generación. La idea detrás de esta filosofía es que los ordenadores más potentes son los mejores aliados de los profesionales más exigentes. Si un animador de Pixar está renderizando una escena para que se vea en 4K, necesitará 64 GB de RAM. O si un biólogo está intentando descifrar cadenas de ADN, querrá la mayor de las potencias.

 

Mac Pro 2014 on black and cut outs

 

Sin embargo, los profesionales no están del todo satisfechos con los Mac Pro. Sencillamente, porque da igual que tengas el ordenador más potente jamás hecho: si el software no sabe sacar todo el partido a la máquina, no satisfará a nadie. Como decían en aquel anuncio de Pirelli: la potencia sin control no sirve de nada.

 

Por eso Apple ha revelado que sus ingenieros están trabajando mano a mano con profesionales de diferentes áreas para diseñar el próximo Mac Pro. Tal y explica Techcrunch, uno de los medios invitados, la compañía está vigilando los procesos de trabajo de profesionales del cine o de la arquitectura para encontrar fallos de los programas. Por ejemplo, si una ventana tarda demasiado en abrirse o si se ralentiza el funcionamiento general al abrirse varias herramientas a la vez. Vamos, lo que vuelve loco a un profesional.

 

Apple está estudiando los procesos de trabajo en sus propios programas, sino también en los programas de terceros como Final Cut Pro, Photoshop o software utilizado por ingenieros.

 

 

El objetivo de este sistema, denominado Pro Workflow, es el de afinar al máximo la relación entre hardware y software para que los programas funcionen como un tiro y de verdad los usuarios sientan que tienen el mejor ordenador del mercado en sus manos.

 

Los avances del Mac Pro pasarán a los demás Mac

Tanto los iMac como los MacBook (modelo normal, Pro y Air) se beneficiarán de los avances que actualmente están siendo probados en los laboratorios de Apple. Eso quiere decir que, por ejemplo, los MacBook del futuro podrían ser modulares (podrían conectarse de forma externa a unidades de procesamiento gráfico externas) y multiplicar así su potencia. Además, también se diseñarán teniendo especial cuidado en que no tengan fallos con los programas más populares y funcionen de la manera más fluida posible.

 

Fuente\  revistagq.com