Si eres fan de Aquaman o era de los personajes de la Liga de la Justicia que llamaba tu atención por hablar con delfines, es probable que quieras ver esta película. Pero, aunque posiblemente no te resultará completamente aburrida, esperábamos algo mejor.

 

DC Comics está haciendo una tarea titánica por revivir algunos de los personajes más fascinantes de esos dibujos animados que solíamos ver de pequeños, pero Aquaman definitivamente no tiene la fuerza de Wonder Woman, ni genera el interés de Batman o Superman.

 

Nicole Kidman en el papel de Atlanna es la mejor actuación de toda la película. Las primeras escenas te enganchan por completo contándote su historia y mostrándote sus batallas. Ver a Kidman en acción nos ha parecido simplemente excepcional, muy a pesar de que los efectos especiales le hicieran ver un tanto extraña al luchar frente a un faro o al zambullirse en el agua como toda una reina del océano.

 

Y si lo que más esperas era ver actuar a Jason Momoa como Aquaman — el Khal Drogo de Game of Thrones de la que todo mundo siempre habla — lo cierto es que el actor inyecta una gran vitalidad a un personaje que en los dibujos animados siempre intentaba ser gracioso sin mucho acierto, algo que se repite en esta oportunidad.

 

Después de la entrada triunfal de Kidman y de ver el crecimiento de Arthur Curry — es decir, Aquaman –, llega ese primer momento que como amante de los antiguos dibujos estábamos esperando, y DC Comics no nos defraudó: El superhéroe hizo el gesto tocando su cabeza para comunicarse con todos los animales del océano, y los efectos especiales le acompañaron con las ondas expansivas.

 

El argumento de Aquaman
Para hacerte la historia corta, Arthur se niega a ser el Rey de Atlantis como Aquaman, porque es el hijo bastardo de Atlanna. Además, creció sin su madre y nunca vivió en las profundidades del océano a pesar de haber sido entrenado en secreto por un súbdito leal de Atlanna, Vulko, interpretado por Willem Dafoe.

 

Su hermano, King Orm, interpretado por Patrick Wilson, quiere convertirse en el Ocean Master a toda costa y emprender una guerra en contra de los humanos. Para evitar este desastre entra en acción un personaje fundamental en esta trama, Mera, interpretada por la actriz Amber Heard. Ella es la protagonista femenina de la película por sus estrechos lazos con Aquaman, a quien empuja a luchar por su trono y a establecer la paz entre los dos mundos.

 

La puesta en escena, y aquí viene el problema
Como puedes imaginar, si ya es difícil hacer que las batallas sobre tierra se vean reales, imaginalas bajo el agua. Aquaman tiene varios problemas y uno de ellos es que los efectos especiales de DC Comics en este filme lamentablemente no están a la altura del rey del océano. La compañía parece intentar simular el trabajo de Marvel en la gran pantalla, y siendo honestos, le falta y mucho.

 

Una aventura en el desierto se ve totalmente irreal, una batalla en frente de un faro con el mar de fondo simplemente no es creíble, y una de las grandes luchas centrales de la película entre Aquaman y King Orm bajo el agua, simplemente te marea de tantas vueltas que dan los personajes para no hacerse ni un rasguño.

En particular, esta escena entre los dos hermanos fue el momento en el que nos dimos cuenta de que a la película le faltaba algo. Los efectos especiales que muestran el pelo flotando en el agua no molestan, pero si en plena lucha no somos capaces de distinguir el dolor y el sufrimiento en los rostros de los personajes porque se pierden entre las burbujas y las vueltas, entonces algo está mal.

 

Otro ejemplo de los excesos de la producción de Aquaman es una escena protagonizada por Mera, en donde el personaje se bate a duelo y es perseguido por los techos de un montón de casas. Es una buena escena, pero la persecución es tan larga y el desenlace tan esperado que termina por aburrirte.

 

El rey de los mares está aquí, en una historia que alarga demasiado los comentarios después de cada batalla, y en la que aunque entendemos a Aquaman como personaje, nunca vemos un villano real, porque su hermano no es tan malo y la gran batalla debajo del mar ni es tan grande ni sucede toda bajo las profundidades del océano. Si algo hemos aprendido del Universo Cinemático de Marvel es que el héroe debe tener una opción real de perder, de lo contrario la película en sí misma está perdida.

 

Fuente\ cnet.com